miércoles, 7 de junio de 2023

Carta dolor y tristeza

 Querida hija,


No sé por dónde empezar esta carta. A medida que escribo, mi corazón se llena de dolor y tristeza. Como padre, siempre he querido protegerte de todo lo que pudiera hacerte daño, y saber que alguien te lastimó de esta manera me rompe el corazón. Pero lo que me rompe aún más es saber que has estado cargando con esto en silencio durante tanto tiempo.


Hija, quiero que sepas que no tienes la culpa de lo que pasó. Lo que te hicieron fue un acto malvado, egoísta e inaceptable. No importa cómo te sentías en ese momento, lo que importa es que no dijiste que sí a lo que sucedió. No dijiste que sí a que te lastimaran. No dijiste que sí a que te robaran tu inocencia. No dijiste que sí a que te quitaran la felicidad.


Sé que puede ser difícil entender esto, pero lo que te hicieron no fue amor. No fue afecto. No fue cariño. Fue un abuso, y eso nunca está bien. No importa quién sea la persona que te haya hecho esto, no importa cuál sea su posición en la iglesia o en la comunidad. Lo que hicieron fue un pecado, y Dios los juzgará por ello.


Sin embargo, quiero que sepas que Dios está contigo en este momento difícil. Él ve tus lágrimas, siente tu dolor, y está dispuesto a sanar tus heridas. Él es un padre amoroso que siempre está dispuesto a escuchar y cuidar de sus hijos. Él puede llevarte de la oscuridad a la luz, de la tristeza a la alegría, de la desesperación a la esperanza.


Sé que esto puede parecer difícil de creer en este momento. Puede parecer que Dios te ha abandonado, que no le importas, que no estás lo suficientemente cerca de él para que te proteja. Pero quiero que sepas que eso no es verdad. Dios te ama incondicionalmente, sin importar lo que hayas hecho o lo que te hayan hecho. Él está contigo en todo momento, y nunca te dejará ni te abandonará.


Hija, sé que esto puede parecer abrumador. Puede parecer que no hay salida, que no hay esperanza, que no hay forma de superar lo que ha sucedido. Pero quiero que sepas que no estás sola. Tienes a tu familia, a tus amigos, a tus profesores, a tus líderes religiosos, a tus terapeutas. Tienes a toda una comunidad que está dispuesta a apoyarte, a ayudarte, a estar contigo en este tiempo difícil.


Sé que puede ser difícil hablar de lo que ha sucedido. Puede parecer que nadie te entenderá, que nadie te creerá, que nadie te apoyará. Pero quiero que sepas que te creemos, te entendemos, y te apoyamos. Nunca debes sentirte avergonzada por lo que te han hecho. Nunca debes sentir que tienes que cargar con esto en silencio. Siempre estaremos aquí para ti, para escucharte, para apoyarte, para hacerte sentir amada y segura.


Hija, quiero que sepas que sanar no es un proceso fácil. Puede llevar tiempo y esfuerzo, y puede haber momentos en los que te sientas como si no estuvieras avanzando. Pero quiero que sepas que cada pequeño paso que des, cada pequeña victoria que logres, es algo de lo que debes estar orgullosa. Cada vez que te sientas un poco mejor, cada vez que te sientas un poco más fuerte, es una señal de que estás avanzando hacia la sanación.


Sé que puede ser difícil perdonar a la persona que te ha lastimado. Puede parecer que están recibiendo un trato fácil, que no se merecen tu perdón, que deberían ser castigados por lo que han hecho. Pero quiero que sepas que el perdón no es para ellos, es para ti. El perdón te permite liberarte del dolor y la ira que llevas dentro. Te permite dejar ir la carga que has estado cargando contigo durante tanto tiempo. Y te permite avanzar hacia un futuro más brillante y esperanzador.


Hija, quisiera poder cambiar lo que ha sucedido. Quisiera poder hacerte sentir mejor, hacerte sentir segura, hacerte sentir amada. Pero sé que no puedo hacerlo solo. Necesitas buscar ayuda, necesitas hablar con alguien, necesitas recibir apoyo. Por favor, no tengas miedo de buscar ayuda. No tengas miedo de hablar sobre lo que ha sucedido. No tengas miedo de recibir el amor y la ayuda que mereces.


Recuerda siempre que eres una hija amada de Dios. Eres una persona valiosa y hermosa, y nada de lo que te haya sucedido puede cambiar eso. Eres fuerte, eres valiente, y eres capaz de superar cualquier cosa que la vida te presente. Dios te ama, tu familia te ama, tus amigos te aman, y siempre estaremos aquí para apoyarte en cada paso del camino.


Con amor,


Tu padre.es sentir que tienes que cargar con esto en silencio. Siempre estaremos aquí para ti, para escucharte, para apoyarte, para hacerte sentir amada y segura.


Hija, quiero que sepas que sanar no es un proceso fácil. Puede llevar tiempo y esfuerzo, y puede haber momentos en los que te sientas como si no estuvieras avanzando. Pero quiero que sepas que cada pequeño paso que des, cada pequeña victoria que logres, es algo de lo que debes estar orgullosa. Cada vez que te sientas un poco mejor, cada vez que te sientas un poco más fuerte, es una señal de que estás avanzando hacia la sanación.


Sé que puede ser difícil perdonar a la persona que te ha lastimado. Puede parecer que están recibiendo un trato fácil, que no se merecen tu perdón, que deberían ser castigados por lo que han hecho. Pero quiero que sepas que el perdón no es para ellos, es para ti. El perdón te permite liberarte del dolor y la ira que llevas dentro. Te permite dejar ir la carga que has estado cargando contigo durante tanto tiempo. Y te permite avanzar hacia un futuro más brillante y esperanzador.


Hija, quisiera poder cambiar lo que ha sucedido. Quisiera poder hacerte sentir mejor, hacerte sentir segura, hacerte sentir amada. Pero sé que no puedo hacerlo solo. Necesitas buscar ayuda, necesitas hablar con alguien, necesitas recibir apoyo. Por favor, no tengas miedo de buscar ayuda. No tengas miedo de hablar sobre lo que ha sucedido. No tengas miedo de recibir el amor y la ayuda que mereces.


Recuerda siempre que eres una hija amada de Dios. Eres una persona valiosa y hermosa, y nada de lo que te haya sucedido puede cambiar eso. Eres fuerte, eres valiente, y eres capaz de superar cualquier cosa que la vida te presente. Dios te ama, tu familia te ama, tus amigos te aman, y siempre estaremos aquí para apoyarte en cada paso del camino.


Con amor,


Tu padre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario