martes, 6 de junio de 2023

LUZ EN MEDIO DE SUS MOMENTOS DE OSCURIDAD

 Tata: Martín, siéntate un momento a mi lado, quiero hablar contigo. Sé que últimamente hemos tenido conversaciones difíciles, pero hoy quiero compartir contigo algo importante antes de que ya no esté aquí.

Martín: Claro, Tata, estoy aquí para escucharte. ¿Qué quieres decirme?
Tata: Hace poco recibí una noticia difícil de digerir. Los médicos me han dado solo un mes de vida. Mi tiempo se acaba, pero quiero que entiendas algo que he aprendido a lo largo de los años.
Martín: No puedo creerlo, Tata. Esto es tan duro de aceptar. ¿Cómo puedo seguir adelante sin ti?
Tata: Entiendo tus sentimientos, mi querido nieto. Pero debes saber que la vida es frágil y todos enfrentamos la muerte tarde o temprano. Es parte de nuestra existencia. Lo más importante es cómo vivimos y cómo dejamos una huella en la vida de los demás.
Martín: Pero, Tata, ¿qué quieres decir con eso? ¿Cómo puedo dejar una huella en la vida de los demás?
Tata: Martín, a lo largo de mi vida he aprendido que no debes amargarte si solo te recuerdan cuando te necesitan. Todos somos humanos y, a veces, solo buscamos ayuda cuando estamos en momentos difíciles. Pero en lugar de sentirte resentido, debes sentirte agradecido de ser esa luz en la oscuridad de alguien más.
Martín: Pero, Tata, ¿no es triste que solo se acuerden de ti cuando necesitan algo?
Tata: No lo veas así, Martín. Ser esa luz para alguien, incluso si solo es en los momentos oscuros, es un regalo. Es una oportunidad de brindar apoyo, amor y compasión cuando más se necesita. No importa si solo te recuerdan en esos momentos, lo importante es que pudiste marcar una diferencia en sus vidas.
Martín: Nunca lo había pensado de esa manera, Tata. Creo que tienes razón. Es un privilegio poder ayudar a otros, incluso si solo es en momentos difíciles.
Tata: Exactamente, Martín. La vida no se trata de cuánto tiempo estemos aquí, sino de cómo impactamos a aquellos que nos rodean. No pierdas tiempo amargándote por las circunstancias, enfócate en ser una persona de luz, amor y generosidad. Esa es la verdadera herencia que puedes dejar.
Martín: Gracias, Tata. Aprecio tus palabras y prometo honrar tu legado siendo una persona que brinde luz y apoyo a los demás, incluso en los momentos más oscuros.
Tata: Eso me llena de alegría, Martín. Recuerda siempre ser agradecido con Dios por la oportunidad de ser esa luz para los demás. La vida es un regalo, y cada día es una bendición. Vive cada momento con gratitud y amor.
Martín: Lo haré, Tata. Te extrañaré mucho, pero llevaré tus enseñanzas en mi corazón.


No hay comentarios:

Publicar un comentario