Querida hija,
No sé por dónde empezar esta carta. Hay tantas emociones corriendo por mi mente y mi corazón en este momento. He estado rezando por ti constantemente desde que supe lo que pasó. No encuentro palabras para expresar lo mucho que lamento que hayas tenido que pasar por algo tan terrible. Me duele mucho saber que alguien te lastimó de esa manera. Por favor, permíteme que te ayude a sanar. Quiero estar contigo en este momento difícil.
Primero y ante todo, quiero que sepas que Dios está contigo. Él siempre está presente en nuestras vidas, incluso cuando no podemos sentirlo. Él sabe lo que estás pasando y te ama profundamente. Él nunca te abandonará, incluso en los momentos más oscuros. Permítele que te guíe en este camino de sanación. Confía en Él y Él te mostrará el camino.
Sé que esto puede parecer abrumador en este momento, pero quiero que sepas que no estás sola. Habla conmigo, con tu madre o con cualquier persona en quien confíes. No tengas miedo de compartir tus sentimientos. El dolor y la ira son emociones normales en una situación como esta. No te sientas mal por estar triste o enojada. Permíteme que te ayude a procesar tus emociones.
También quiero que sepas que lo que te sucedió no es culpa tuya. No importa lo que el perpetrador te haya dicho, no hiciste nada para merecer esto. Eres una víctima inocente de un crimen horrible. No permitas que nadie te haga sentir lo contrario.
Es importante que busques ayuda profesional para sanar. Hay terapeutas y consejeros que están capacitados para ayudar a las víctimas de abuso sexual a superar lo sucedido. No tengas miedo de buscar ayuda. Sé que puede ser difícil hablar sobre lo que pasó, pero es un paso importante en el camino hacia la sanación.
También quiero que sepas que hay muchas personas en nuestra comunidad cristiana que se preocupan por ti. No tengas miedo de hablar con tu pastor o con alguien en la iglesia en quien confíes. Ellos pueden ayudarte a encontrar recursos y apoyo en la comunidad.
Por último, quiero que sepas que te amo más de lo que puedo expresar con palabras. Estoy aquí para ti, para apoyarte y ayudarte a sanar. Todos cometemos errores, incluso aquellos que nos lastiman. No permitas que lo que te pasó te defina. Eres una persona increíblemente fuerte y valiente, y estoy orgulloso de ti. Juntos, podemos superar esto.
Con amor,
Papá
No hay comentarios:
Publicar un comentario